Acordeón
Su fuelle sostiene melodías ágiles, respuestas expresivas y un timbre inseparable de muchos conjuntos norteños.
MÚSICA REGIONAL MEXICANA
Acordeón, bajo sexto y voces que convierten el camino, el trabajo y la memoria en canción.
SONIDO E IDENTIDAD
La música norteña se reconoce con frecuencia por el diálogo entre acordeón y bajo sexto, pero su historia es mucho más amplia: cruza fronteras, acompaña migraciones y adopta matices distintos según la comunidad que la interpreta.
Polkas, valses, redovas y corridos forman parte de una conversación musical que se transformó a lo largo del siglo XX. El corrido conserva relatos; la canción ranchera concentra emociones y paisajes; los conjuntos norteños crean un pulso pensado tanto para escuchar como para bailar.
Su fuelle sostiene melodías ágiles, respuestas expresivas y un timbre inseparable de muchos conjuntos norteños.
Doce cuerdas que aportan armonía, ritmo y líneas graves; la base que conversa con el acordeón.
Historias de territorio, amor, migración, humor y vida cotidiana preservadas a través del canto.
La Fonoteca del INAH documenta la gestación de la música norteña de acordeón y bajo sexto. La investigación permite escuchar la tradición sin reducirla a una postal: como una práctica viva, diversa y compartida a ambos lados de la frontera.
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